El templo de la última y más exclusiva instalación de arte
El nuevo Museo de lo Absurdo expone la banana con cinta americana, la joya de la corona, que compite con ‘La Noche Estrellada’ y una ‘Mona Lisa’ de bolsillo. Los curadores, con actitud de gran trascendencia, organizan la performance de la alfombra mientras el guardia se pregunta si debe confiscar el plátano si caduca. Pero la obra estelar es el Mejillón Inmersivo, con visitantes en su interior, como la última y más exclusiva instalación de arte. En ella, quienes lo visitan se adentran en la ostra de la vanidad, meditando sobre el arte, la salinidad y la probabilidad de acabar con alioli. Todo muy profundo.



