Slalom en la Gran Col China
La temporada de esquí en la Gran Montaña de la Col China está en su punto más fresco. La intrepidez de quienes esquían desafía a las más peligrosas pendientes de hoja «crunchy«, donde un giro en falso podría terminar en ensalada. El viento huele a aderezo y la nieve se derrite si la metes en la sopa. Dicen que quien ganó el año pasado aún sigue sin aparecer, buscando un trozo de aderezo para sobrevivir.
Es fascinante cómo la élite de repollo chino se ha convertido en el nuevo destino de moda; aparentemente, las hojas son ideales para un trekking dominguero y sus pliegues ofrecen el escenario perfecto para un rodaje de Hollywood acerca de la vida de un brócoli atormentado. En la primera escena, vemos a turistas, que no se enteran del drama de los cloroplastos, posando junto a un banco de lechuga (un photocall muy concurrido) mientras alguien discute la fusión de empresas de tallo. En la segunda, el equipo de filmación, con su director en una silla de pimienta y paparazzis documentando la existencia de la nervadura central, parece estar grabando el último reality show vegano, demostrando que incluso en el mundo de las coles, el show debe continuar, sin importar cuán tiernas sean las bases.


